Regenerarte

Actualizado: 30 jun 2021

No creas que no te observo.

Juntando todos esos pedacitos de corazón destrozado que quedaron por cada rincón de la casa.

Acomodándolos y volviéndolo a armar.

No creas que no te escucho llorar por las noches

Cada vez que repetís una y otra vez la misma historia en tu cabeza,

Preguntándote que hiciste mal.

No creas que no veo el esfuerzo enorme que haces cada mañana, para levantarte y encontrarle un sentido a esta vida, que a veces duele, que a veces pesa.

Pero… ¿sabes qué?

¡Está bien! Esta todo bien y va a estar todo bien.

Permitite.

Permitite todo lo que sientas.

Llora, grita, golpea esa puerta, reventa ese almohadón contra la cama o ese vaso de vidrio contra el piso o la pared.

Porque ya bastante aguantaste.

Ya bastante hiciste

Ya bastante callaste.

Ya bastante sufriste.

Hoy es tu momento. Y el de nadie más.

Por eso permitite todo lo que te surja, lo que te plazca, porque esta bien.

Deja salir todo ese veneno que hoy no deja que sonrías con el alma mas que con los dientes.

Deja salir todo ese dolor. No importa la forma. Que salga.

Solo así, llegara un día, en el que ni siquiera te des cuenta, pero te despertaras con el brillo de ese sol mañanero iluminándote la cara, vas a ver las ramas de esos arboles balancearse con la dulce brisa de una mañana fresca de primavera. Vas a escuchar a los pajaritos regalándote su canto y agradecerás al cielo haber despertado de toda esa pesadilla. Agradecerás el poder desperezarte en tu cama, como si hubieses amanecido en el mejor de los palacios.

Agradecerás que despertaste de ese letargo que se llevó, días y hasta meses de tu existencia, pero que era necesario para que pudieras depurar, para que pudieras regenerarte, para que hoy puedas despertarte.

Pondrás tu música favorita, deleitaras a tu cuerpo con un desayuno, una ducha, una caricia a vos.

Elegirás ese vestido que hace rato compraste y todavía no le quitaste esa etiqueta

Y Saldrás a la vida, como aquella ave que renació de las cenizas.

Ya nada volverá a ser igual.

Y aunque no lo creas, agradezco que así sea.

Porque la mujer que veo hoy es la que quiero ver y no aquella que se creía capaz de tapar el sol con el dedo y lo único que hacía era bloquearse a si misma y a su propia felicidad.

Amo formar parte de tu camino. Así sea que este de costado, no importa.

Porque veo tu evolución, a veces lenta, no importa. Pero inmensa.

Te veo regenerarte vos solita. Juntando tus partecitas.

Y me da orgullo que una parte de mí venga de vos.

Porque, aunque ya no tengas la juventud de hace veinte años,

Tu vitalidad y tu espíritu sigue intacto. Tu alma sigue siendo la de esa niña y esa mujer que sigue creyendo en un mundo hermoso.

Esa que cada vez mas encuentra la belleza en la simpleza de las cosas.

En un mate con un ser que amamos, en esos abrazos que nos reinician, en esos apretones de manos que nos hacen saber que no estamos solos, en la comida hecha con amor como el mejor de los ingredientes, en los atardeceres rojos y rosas que nos regala el cielo, en los arcoiris que nos recuerdan todo lo que Dios nos ama.

Hoy, te veo Regenerarte, Rejuvenecer y Renacer.

Y me llenas de orgullo y alegría el alma.

Porque solita y sin molestar a nadie, saliste a buscarte por esos bosques oscuros y caminos de piedras, te encontraste y volviste en tu mejor versión.

En una mas simple, en una mas sincera.

En esa que se da cuenta de que la felicidad no podemos encontrarla en los demás. No podemos regalarla, ofrecerla ni darla.

Cada uno es responsable de su propio camino.

Se que quizás sienta que aun falta mucho. Y es verdad. Yo tampoco se decirte cuanto, ni cómo. Apenas yo estoy empezando a recorrer el mío.

Pero sabe que estas mucho mas cerca de lo que estabas ayer.

No los días que lloraste, o que incluso creyendo que muriendo quitarías tanto pesar y tanto dolor.

Sino del día que engañándote a vos misma, creías que engañabas a los demás.

Que creías que la felicidad del otro dependía de vos.

Que acá no pasaba nada.

Que callar seguramente ayudaría a calmar las aguas de ese dique, que tanto vos y yo sabemos, ya estaba fuera de control.

Te felicito. Te agradezco no haberte rendido. Haber caído y hoy de a poquito volver a levantarte. Saber pedir ayuda. Y hoy, que ya no hay mas nada que tapar. Que entendimos que esto es lo que somos, y que así nos queremos.

Que las mascaras y los disfraces no hacen mas que esconder lo que realmente somos.

Hoy, te digo y te vuelvo a repetir.

¡Todo está bien! Todo, va a seguir así de bien 😊

¡Te amo!

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