Primer mes de viaje -¿Mi Feliz Independencia? - Parte II

Actualizado: 30 jun 2021

Quizás este no era un momento de hablar.

Quizás este era un momento mas bien de escucha y de mucha introspección.

Quizás, y aunque suene hasta absurdo, era el momento de hablar solo conmigo. De mejorar mi oído como lo venía haciendo con el inglés, pero esta vez debía ser con una especie de oído diferente. Debía escucharla con el corazón y para ello lo único que debía hacer era SILENCIO.

Parece sencillo, pero en estos días me di cuenta de que no sabemos muy bien como actuar ante el silencio.

Puede ser calmante, pero a veces es desesperante.

Es que no nos programaron para estar en silencio y mucho menos para tener espacios donde tenerlo. En las escuelas recién ahora y solo algunas están enseñando actividades tan claves e importantes para el bienestar de uno, como la meditación por ejemplo.

Tampoco nos enseñaron mucho que hacer con los tiempos de calma y donde no hay NADA para hacer. Casi siempre esos espacios son rellenados con actividades deportivas o extra curriculares, pero nada…no…no podes hacer nada.

A mi me inculcaron que tenemos que ser productivos, que hay que moverse, que algo hay que hacer… la típica, estudias o trabajas, pero algo haces. Y en esa apurada, en la que a los 18 años, cuando no tenes ni puta idea que es lo que queres, algo hay que decidir, y hay que hacerlo rápido, porque cierran las inscripciones en tal fecha y sino quedas afuera… y bueno ya fue… me gusta hablar, me gusta conocer gente y me considero sociable… listo… RELACIONES PÚBLICAS, fue!

No me quejo. Mi mamá me saco cagando cuando le dije que quería tomarme un año sabático y esta bien, esa decisión me llevó a un sinfín de cosas hermosas en mi vida, de las cuales estoy mas que agradecida.

Amigas, sobre todo que conocí en esa época facultativa y que hoy forman parte de mi familia, de mi vida y de mi historia.

Pero ahora, que soy adulta, que soy 100% responsable de mi misma, lo veo con mayor claridad…

¿realmente fui plenamente libre e independiente en cada decisión que tome? ¿o la sociedad, mi familia, la economía de mi país, el sistema capitalista mundial, mis propias estructuras fueron las condicionantes de todas esas decisiones?

Ahora que me considero mucho mas independiente de esa adolescente de 18 años, ¿como manejo esta libertad? No se que hacer con ella.

Por eso me siento bien, habiendo conseguido al menos un trabajito en estos días que cubre mis necesidades básicas de techo y comida. Porque es minimamente lo que la sociedad nos pide, ¿no?, pero... ¿es por ahi la via de la felicidad?

y con el resto del tiempo, mientras no trabajo… ¿como manejo mi tiempo y mi libertad?

En esta etapa les cuento que atrevesé por todas las etapas.

Hasta que después de varios días, de estos silencios externos e internos. De mucho llanto y mucho mirar el sol y el mar, de caminatas por bosques con arboles rarísimos y solo sonidos de pájaros y del viento, algo comenzó a aclararse y pude ver todo con mucha mas claridad.

¿Por qué Australia?

Primeramente, me di cuenta de porque había elegido Australia.

La decisión de este país, no fue aleatoria. Y esto no tuvo que ver con ver canguros o koalas, ni con aprender a hacer surf en olas gigantescas.

Este país es tan malditamente perfecto, que no hay manera de que uno pueda quejarse de nada.

La economía es altamente estable y hay opciones para todo el mundo. Podes comer por 3 dolares o por 30, todo esta en lo que vos decidas, pero elegis vos.

La gente es hermosa. Pero realmente hermosa. Todos son rubios de ojos claros, tal cual los imaginamos. Si, así son. Son deportivos, divertidos, amables, sonríen todo el tiempo, hiper predispuestos a ayudarte.

Los paisajes son increíbles. Elijas montaña o playa, no hay un lugar que pueda decir que es feo o que no lo recomiendo. Incluso las ciudades, que a mi no me gustan mucho, acá me encantan. Todas. De día tenes miles de opciones para deslumbrarte y por las noches con todas esas luces, quedas asombrado de la magia que tienen.

Hay animales exóticos y que no vas a ver en ninguna otra parte del globo.

El sistema de transporte funciona incluso mejor de lo que dicen las pantallas o Google Maps.

Y hasta puedo dar fe de que el sistema de salud es uno de los mejores, así estes en una isla perdida del pacifico.

Entonces, si todo en el exterior esta bien y así y todo no nos sentimos bien. ¿Que es lo que falta? ¿Que es lo que falla? Si no podemos quejarnos del exterior, ¿de que nos quejamos??

Y si el exterior es perfecto, como lo es en Australia y no nos sentimos bien, entonces lo que hay que revisar es el INTERIOR

Ya en el Interior.

Una vez ya comprendido esto, que les juro no fue fácil, lo que me di cuenta también es que estaba en un momento de transición y no tiene que ver con estar de viaje y haberlo dejado todo. Tiene que ver con la elección de un cambio de vida y eso me di cuenta hablando con una amiga hoy, que no pasa por donde estemos, sino como estamos.

Cada vez que tomamos una decisión, hay algo que tenemos que abandonar y uno de esos días en Noosa, en un baño de un café, me di cuenta cuando me mire al espejo de que ya no me veía igual y fue ahí cuando entendí que había una antigua Paula a la que tenía que despedir para luego poder abrazar a esta nueva.

Para ello, tenía que despedirla con todo el amor y agradecimiento del mundo, porque sin ella, hoy, esta Pau que esta emergiendo, no habría podido llegar hasta acá y sobre todo, no podría haberlo hecho con tanta libertad, desde lo económico, desde las herramientas adquiridas en viajes anteriores como con la facilidad del lenguaje, desde el orden y desde ese sinfín de cosas que hoy me permiten escribirles desde donde les escribo.

Pero ya era tiempo de darle espacio a esta nueva. Recibirla con alegría y con mucha paciencia sobre todo para que me muestre todo lo que esta nueva etapa viene a enseñar.

Solo así sentiría que dentro mío, ni una era muy inmensa, ni la otra me había quedado chica.

Que tanto lo que fui, como lo que soy forman parte de mi. Pero no podía pretender estar en Australia, queriendo manejarme como lo haría la antigua (manteniendo toda mi vida anterior y a la vez vivir la aventura de esta)… porque no… porque era desgastante, porque no se podía, por que el exterior no me lo permitía y el interior tampoco lo estaba permitiendo.

Entonces no me quedo mas que aceptar que en vez de pelear internamente en una lucha que no conducía a ningún lado, tenía que soltar.

Solo así, cerrando mi ciclo con mucho amor y con mucho agradecimiento podría recibir a este con frescura y con sabiduría.

Y es aquí donde les dejo este mensaje que ojala les sirva si es que están atravesando por algo similar y que no tiene nada que ver con estar de viaje o no, sino mas bien con esos periodos donde sentimos que por mas de que todo esta bien afuera, no nos sentimos plenos y felices por dentro.

SUELTEN.

Suelten todo aquello que ya les hace mal.

Suelten todo aquello que ya les quedo chico.

Abandonen esas estructuras que un día la religión, la sociedad, su familia, la escuela o quien fuese les dijo que así debía ser, pero que su corazon no se contenta con cumplir a raja tabla.

Todos en alguna parte de nosotros, incluso fuera del pais en el que nacimos, estamos en la misma busqueda. Todos buscamos vivir plenos y felices y para eso no queda otra que soltar, liberarnos e independizarnos de todo aquello que un dia nos dijeron que era de determinada manera y hoy una parte de nosotros nos dice que eso no alcanza, que estamos para mas.

Porque llegara un momento, en donde ya no nos importara tanto como nos vean los de afuera, sino que lo único real y verdaderamente importante es como nos sentimos por dentro.

Yo, por mi parte, les cuento que luego de todo ese silencio sentí finalmente que volvía a sonreír con el alma, mas que con los dientes; que volví a creer en mi, mas allá de lo que cualquier jefe, entrevistador o maestro me diga y volví a confiar en la magia del Universo cuando estamos conectados con el aquí y con el ahora.

Volví a encontrar una parte de mi que había perdido y me encontré con otra que no conocía, pero cuyo proceso de aprendizaje esta siendo hermoso y divertido.

Volví a recordar lo importante de los afectos, la familia y los amigos y que no hay kilómetros que puedan separar lo que el amor une.

Volví a agradecer el hecho de estar viva, de poder respirar, de poder contemplar este mundo hermoso que solo espera que lo disfrutemos y no lo dañemos.

Volví a despertarme de madrugada solo para ver el sol salir y llenarme de emoción cuando lo veo irse por las tardes.

Volví a pedirle deseos a las estrellas en la noche y a contemplar la inmensidad en esos cielos llenos de lucecitas.

Volví a enamorarme.

Volví a reconfirmar el lugar del mundo donde quiero vivir.

Volví a creer. Volví a sentir. Volví a amar. Volví a vivir.

Y para eso, no es que había que venir a Australia. Para eso es que había que hacer silencio y volver a MI.

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