Hasta luego, Mallorca...

Actualizado: 30 jun 2021

La angustia de dejar Mallorca parecía hasta incomprensible.

Había llegado al lugar que había soñado por un año, debería estar feliz de haber llegado hasta allí y ya,pero no.

La angustia me invadió desde el momento en que me desperté hasta llegar a Barcelona, por la noche.

Al besar a Mattias, las ganas de llorar eran inmensas. Quería irme, pero a la vez, hubiera dado lo que fuese para que el tiempo no pasara mas. Para pausar el presente en esa isla.

Pero había que partir.

Espero alguna vez poder volver a verte mi linda Palma de Mallorca.

A recorrer tus calles, a pisar tu sierra; a perderme en el tiempo a través de tu ciudad.

A volver a un pasado que no tuve, pero que estando allí, lo sentí como mio.

A tus ciudades amuralladas, a tus callejones de pequeñas casas.

Me diste una de las felicidades y las revelaciones mas grandes de este viaje.

Al iniciarlo, venía en busca de mi lugar en el mundo.

Al segundo día de recorrerte, me revelaste cual era ese lugar que por tanto tiempo había estado buscando. Ese lugar que estaba allí hacía tanto tiempo y no me había percatado. Quizás al estar tan cerca no podría haberlo visto con tanta claridad.

Mi lugar en el mundo era mi casa. Al menos por ahora, al menos en este tiempo.

Era Bariloche, era en mi país. Aunque no tenía la organización, ni el avance social de un país como España, era el mejor para mi. El mas lindo y todo lo que había en el, era lo que lo hacía mas y mas hermoso.

Mis amigos, mi casa; el lago a 4 cuadras; la gente hablando como habla; sus bosques, su montaña, la magia de ver nevar.

Sin lugar a dudas mi segundo lugar eras vos, Mallorca; con tus costas; con tu sierra de Tramunta; con tus botes; tus puertos; tus playas de arena blanca; tus acantilados al Mar Mediterráneo.

Espero volver a verte.

Recorrerte con todo el tiempo del mundo; con la paz y sin prisa de quien depende de un transporte, o no le importe que este por caer la noche.

Ojala sea mas pronto que tarde.

Gracias por eso, y perdón por todo lo demás. Perdón por la angustia, la ansiedad, la nostalgia del final.

Sabras, desde que empece mi viaje, hay ciudades que cuestan dejarlas mas que otras. Con vos me paso eso.

Así y todo, te agradezco por el día de sol en el puerto de Soller, el paraíso mismo ante mis ojos.

Desde la península te envío mi amor...

Espero volver a verte pronto.

Espero me recibas como hace unos días; yo voy a estar feliz de volver a visitarte.

Pau

11 visualizaciones
Entradas relacionadas: