Buen Camino hasta el Fin de la Tierra

Actualizado: 30 jun 2021


En Noviembre del 2016, tuve la suerte de hacer el camino francés rumbo a Santiago de Compostella. Ese camino milenario, lleno de misterios, de paisajes maravillosos y de horas enriquecedoras de mi propia compañía, y la de otros, se transformó a lo largo del tiempo en una de las experiencias mas importantes de mi vida. Nunca había vivido nada igual.​​

Comencé mi camino en León y desde ahí camine 311 kms hasta llegar a la capital de Galicia.

Desde ese día, nunca volví a ser la que era.

Solo aquel que alguna vez en la vida tuvo la valentía, la suerte y la dicha de emprender el Camino, sabe de lo que hablo.

Solo aquel que un día calzó su mochila en la espalda y empezó a caminar en dirección al oeste, sabe lo que se siente.

Solo aquel que un día llegó a Santiago creyendo que finalizaba un camino y al llegar se dió cuenta de que en realidad ese día comenzaba otro, puede entenderlo.

No vengo aquí a contar mi experiencia personal. Sería egoista y no haría mas que condicionar la visión de cualquier otro que aún no ha gozado de dicha vivencia.

El camino es único para cada persona y cada uno tiene que vivirlo como tal. Ningún camino es similar al resto.

Pero hay algo que puedo garantizarles que es igual para todos.

Cada día se vale por si mismo.

No importa con lo que empieces; ni tu indumentaria, ni si llevas el mejor equipo o el mejor calzado; si lo haces a pie, en bicileta o a caballo;

No importa si llevas mucho dinero en los bolsillos o solo unos pocos euros;

No importa donde lo comiences y a decir verdad, tampoco mucho donde lo termines;

No importa la cantidad de kms que hagas por día; si te venís entrenando hace un mes, una semana o si sos un improvisado;

No importa si lo haces solo o acompañado;

No importa si lo haces por fines religiosos, culturales o por mera curiosidad;

No importa si sos banquero, abogado, empresario o hippie;

Si sos hombre o mujer;

No importa si sos joven o viejo;

​​No importa si ya lo has hecho o es la primera vez que oías hablar de semejante camino;

No hay manera de que no te transforme. No hay manera de que el camino no te cambie.

Tu visión del mundo y tu manera de ver la vida; tu día a día; tu manera de relacionarte con vos y con el resto. No hay manera. Por mucho que te resistas, no hay manera de salir igual.

Ojala tengas la posibilidad de hacer un día ese camino, porque es algo que todos nos merecemos, al menos una vez en la vida. Si es que pasas por tierras españolas, francesas o portuguesas, no dejes de hacerlo, no importa el tramo, ni el principio, ni el fin, lo importante es que lo hagas ; y una vez que tengas que volver a ponerle "PLAY" a tu vida diaria, después de haberle dado esa hermosa pausa por unos días :

Ojala puedas vivir todos los días con la intensidad y la calma con la que viviste cada día, cada hora y cada minuto de esa experiencia.

Ojala aprendas a recibir como una bendición cada deseo de "Buen Camino" que escuchaste de alguien que te vio peregrinar.

Ojala puedas dar con el amor y el desinterés con el que ayudaste a cada peregrino que necesitó de tu ayuda.

Ojala aprendas a escuchar con el tiempo que lo hacías, cada vez que alguien llegaba a contarte una parte de su historia.

Ojala puedas aprender de vos mismo, como cada vez que te escuchaste hablando con otro de todo lo que ese camino te había enseñado en tan pocos días.

Ojala puedas entender que Dios esta en los ojos de cada persona que se acerca con una palabra de aliento, cada vez que alguien te guía porque ve que te has desviado del sendero correcto.

Ojala aprendas a recibir con amor, con humildad y con la gratitud la ayuda de los ángeles que aparecieron en tu trayecto, como lo hacen en tu vida diaria con cada familiar, amigo o incluso meros desconocidos en los momentos donde te sentiste perdido o tenías algún mensaje que escuchar o algo nuevo que aprender.

Ojala que puedas ver cada día como único y maravilloso y que cada noche, al apoyar la cabeza en la almohada, puedas hacer un rebobinado de todo lo vivido y puedas agradecer por todo lo que te pasó.

Ojala puedas agradecer por lo bueno y por lo malo. Si, también de lo malo, porque aunque no nos guste, es de esas experiencias donde mas aprendemos.

Ojala que cada día de sol, de lluvia y hasta incluso de nevada, puedas verlo como un regalo del cielo, para hacer tu camino mas interesante y puedas valorar la magia oculta en cada uno de estos obsequios divinos.

Ojala que de cada lugar al que llegues, te lleves lo mejor y dejes también una partecita tuya.

Ojala conozcas personas de los países mas remotos y aprendas que no importa el idioma que hables, siempre que hables de lo que sientas y lo hagas con el corazón, todos te van a entender.

Ojala comprendas que no importa la religión que seas, ni el nombre que le pongas, DIOS es uno y esta presente en ese camino mas que nunca, pero que de la misma forma lo hace en tu vida, solo que a veces, en la vida cotidiana, con tanto "RUIDO", no lo podemos escuchar.

Ojala aparezcan en tu camino todas las personas que te ayuden a crecer, ya que al final del camino, vas a darte cuenta que todos aquellos seres, fueron los que hicieron mas enriquecedora esta vivencia. Sin cada uno de ellos, nada hubiera sido igual.

Sea como sea que hoy emprendas este camino, no importan los kms que hagas, sino como los hagas.

No importa la historia que traigas en esa mochila, ni los problemas que quieras dejar en esa piedra junto a la cruz de Ferro; no importa lo que vaya a suceder el día que esto se termine y tengas que volver a casa; lo que mas deseo es que tengas el corazón bien abierto para recibir todo lo que este hermoso camino tiene para darte

Nunca vas a estar solo, siempre va a haber otro peregrino atrás o adelante para cuando necesites compañía. Aunque la mejor compañía que vas a llevarte, es la tuya, la de vos mismo. Solo amándonos, aceptándonos, perdonándonos y valorando nuestra propia compañía, es que podemos disfrutar la de los demás.

Deseo desde este RINCONCITO DE MUNDO, como me gusta decir, que siempre tengas un BUEN CAMINO y que puedas ver la vida, como cada día vivido de ese hermoso camino hacia el fin de la Tierra (Finisterre)

Autora: Paula Farías

Fotografo: Miguel Ángel Dominguez Díaz

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