17 días en Australia y ya conocí un hospital

Actualizado: 30 jun 2021


Bueno, para los que no lo sabían nada, ayer termine en el hospital de esta isla norte de Stradbroke

Mami, seguramente te estés enterando en este momento, no quise que llamaras a Interpol para que venga a buscarme, pero quédate tranquila que ya estoy bien 😊

Anoche mientras estaba cenando, muy sano de hecho comparado con los días anteriores, comencé a sentir un fuerte dolor en la parte derecha del pecho. Una especie de puntada que iba y venía aproximadamente cada un minuto y comenzaba desde un costado y terminaba con un fuerte dolor en la parte de la espalda. Bastante difícil de describir, en mi vida me había pasado. Creí que simplemente se trataba de algo pasajero, hasta que el dolor se volvió tan intenso que ya no pude seguir comiendo.

Me levante de la mesa, donde había dos mujeres mas y me fui a mi habitación. Me recosté. Hice un par de posiciones yogui, que calmaban el sufrimiento por un rato, pero luego nuevamente volvía a aparecer.

Me asuste. Busque entre mis cosas los datos de la asistencia al viajero y baje a la recepción a pedir ayuda. Ya el solo hecho de respirar, hacía que el dolor persista.

Espere algo mas de media hora, a que la asistencia me dijera a que centro de salud debía dirigirme para que me atendieran. Cuando me llamaron, me dijeron que al encontrarme en una isla, no habría mas opción que llamar al teléfono de emergencias local (acá en Australia es el 000), que debía abonar la consulta y que luego ellos me reintegraban todo.

Haciendo un paréntesis en mi relato, les quiero contar que todo el día de ayer, luego de una entrevista de trabajo fallida, donde salí prácticamente llorando, por no contar con la experiencia laboral acorde, según lo que me dijo la entrevistadora, estuve muy triste pensando en temas relacionados con mi economía en este viaje, si me iba a alcanzar el dinero para todos estos meses de aventura, si había valido la pena llegar hasta acá y demás cuestiones, que les puedo asegurar que en horas de la noche, eran total y completamente irrelevantes. Lo único que pedía en ese momento, era poder volver a sentirme bien. Que no duela respirar.

Vuelvo a la historia. Un hombre del hostel llamó a emergencias y finalmente, en menos de veinte minutos apareció Alex. Un chico de mi edad, con lentes y una sonrisa que solo me hizo pensar en que todo iba a estar bien. Tras unos chequeos, decidió finalmente trasladarme al hospital que se encontraba a quince minutos de ahí. Ya llevaba mas de una hora con ese dolor infernal y parecía que realmente no iba a cesar.

El paramédico me dio dos pastillas y una bolsa plástica por si llegaba a vomitar en el camino; llamó a una doctora para que se dirija al hospital, que luego me di cuenta lo abrieron exclusivamente para mi, porque no había nadie allí y trató de distraerme durante todo el viaje para que pensara en otra cosa fuera del dolor. Me hizo reír una o dos veces y enseguida me pedía disculpas, porque hasta eso me hacía doler más.

Una vez en el hospital, tuve que llenar varios formularios, uno de ellos indicando que debía abonar AUS 838 por el tipo de consulta, que afortunadamente, lo pagará todo mi seguro.

Me hicieron unos chequeos mas, me dieron medicamentos, me tuvieron en observación por unas horas y finalmente me trajeron de nuevo al hostel.

Una vez en la cama, me puse a pensar en todo mi día y en la gran lección que había recibido.

Horas antes, mientras lloraba esperando a la ambulancia tirada en un sillon, presionando con un almohadón una parte de la espalda para que no me duela tanto, le escribí a mi hermana.

Eri hace un par de meses se recibió en medicina y desde que comenzó a estudiar, es la doctora de la familia. A través de la distancia fue quien primero me dio un diagnóstico de lo que podía ser y sobre todo quien calmo mis nervios, diciendo, tranquila, no vas a morir hoy. Jajjajaj.

Lo que estaba mal por lo visto era mi hígado, por ese motivo el lado que me dolía era el derecho.

Si bien no había estado comiendo sano en los últimos días y obviamente gran parte estaba relacionado a eso me puse a averiguar y encontré esto en un blog de biodescodificación el cual se los hiper recomiendo:

MONOSALUD.

Aquí les dejo el link: https://monsaludluque.es/blog

Y vean que “coincidencias”:

“…al hígado se lo llama “el órgano espiritual”, ya que es el único capaz de regenerarse

Desde el hígado surge el impulso y la energía hacia la realización de nuestra misión. Sin este impulso no podríamos materializar nada en nuestra vida.

En nuestro hígado no sólo se acumula toxicidad de alimentos y productos, también se acumulan emociones que no sabemos gestionar ni digerir.

Cuando el hígado esta sobrecargado por temas alimenticios o emocionales, tendrás síntomas físicos que igual no sabes que son consecuencia del hígado, como Tensión muscular en el cuello, en los hombros, dolor de cabeza, molestias en el pecho derecho, etc.

Los conflictos relacionados con el hígado: Miedo a carecer de algo.

El problema puede ser real o simbólico. Si tu te crees que no vas a llegar a fin de mes, aunque luego te sobre, tu inconsciente ha recibido el mensaje desde esa emoción de carencia.

Como he dicho antes, el hígado se considera el órgano “espiritual”. Todos los conflictos referentes a la “fe”, van a afectar a tu hígado. Si tienes dudas sobre tu futuro…estarás afectando a tu hígado.

Para liberarte tienes que tomar consciencia de que tu te estás creando el problema desde tus emociones mal gestionadas. Tienes que “sentir” que por mal que vaya la vida no vas a morir de hambre. “Saber” que puedes buscar recursos en tu entorno. “Tomar consciencia de que a tu alrededor hay gente que te quiere. Y sobre todo, confiar en ti, en tu poder interior para gestionar las emociones que afectan a tu hígado.

Pregúntate: ¿Si no cuido mi cuerpo, dónde voy a vivir?

¡Cambia la batalla de tener razón por la de ser Feliz!

Un nuevo modelo mental donde haya amor, alegría, tolerancia, confianza en ti y en los demás, digerir bien los errores y los cambios, pueden mejorar tu hígado y tu vida en general…”

Me quede boquiabierta cuando leí todo esto y obviamente me llevó a la reflexión de muchísimas cosas que hoy, desde este rincón del mundo, me gustaría compartir con ustedes:

NO PREOCUPARSE POR LO QUE AÚN NO PASÓ.

Vivimos en sociedades, donde la “PRODUCTIVIDAD”, es algo fundamental y parece que la única manera de ver que tan productivo es una persona, un negocio, un proyecto, es en función de la cantidad de dinero que eso nos deja al cerrar el balance del mes.

Me preocupe y me angustié por algo que no había pasado, como la falta de dinero o de un proyecto en el cual trabajar, cuando aún todavía todas mis necesidades están mas que cubiertas y cuando mi real preocupación en este momento del viaje, debería haber sido donde encontrar koalas o delfines al atardecer.

Hablando un poco mas en serio, reconozco que estoy en un momento nuevo de mi vida, o mejor dicho me estoy adaptando a una nueva vida. Una en donde no hay horarios de oficina, ni obligaciones como las que tenía hasta hace un mes atrás. No se vivir de vacaciones y sobre todo no se vivir sin trabajar. Y si bien muchos pueden pensar, esta ¿de qué se queja?, sepan que se trata de un proceso del cual estoy aprendiendo mucho, porque si bien es genial la idea de ser hippie y viajar por el mundo, tengo determinadas estructuras que todavía me condicionan y quiero romper, así como otras tantas que quiero seguir manteniendo. El TRABAJO, esta dentro de una ellas.

Quiero trabajar. Pero quiero hacerlo de algo que realmente me guste. De algo que me llene el corazón. De algo que todos los días cuando me levante, sienta que voy a divertirme haciéndolo y que el mucho o poco dinero que eso puede llegar a generar, es un plus, porque hasta incluso podría hacerlo sin que me paguen, porque lo amo. Hoy estoy en esa búsqueda del que.

SOMOS CUERPO Y ALMA.

No hay manera de que nuestras emociones no afecten nuestro cuerpo. Puede parecer muy básico esto que digo, pero tal cual menciona el blog del que les hablaba.

“…si no cuido mi cuerpo, ¿dónde voy a vivir?...”

Lo que a la mañana me parecía tremendo, a la noche, era lo de menos.

838 dólares australianos es mucho en mi país, pero cuando tu cuerpo se siente mal, no hay plata que valga. Me parecía poco y nada ante mi gran dolor.

Me fui a dormir pensando en lo lindo e importante que es sentirse bien y cuantas veces en la vida no agradecemos eso.

Nos angustiamos por cosas que no tienen mucho sentido y que son externas a nosotros, cuando la real energía deberíamos ponerla en nuestro interior. Focalizarnos en lo que comemos, en nuestro descanso, en como nos sentimos con respecto a nuestras emociones siempre debe ser lo mas importante y primordial. No podemos dejar eso para después.

LA FUERZA DE LOS ABRAZOS Y EL AMOR DE LOS QUE NOS RODEAN

En ese momento en que no dejaba de llorar, les juro que a la única persona que quería que se teletransporte para me dé un abrazo de esos que curan, era a mi mamá.

Si bien me considero adulta, responsable y hace años aprendí a vivir lejos de ella, no hay edad para eso. A mi, no me quedo otra que resistir con aguante. Pero lo que si les digo a todos, en especial a los que tienen a sus mamis cerquita, llénense de abrazos. Como si fuesen acumulables, por que lo cierto es que cuando uno viaja, nunca sabe cuando va a necesitar de esas muestras enormes de amor infinito de esas mujeres que los trajeron al mundo para que los sane de todo mal.

Por otra parte, tanto mi hermana de sangre, como mi hermana del corazón (mi tocaya hermosa cuya conexión es increíble) fueron las personas que en ese momento traspasaron los 12,697 km de distancia que separan Argentina de Australia, y me dieron las palabras justas para no sentir miedo y darme tranquilidad.

El amor calma, sana y cura, por lo que fuera de la distancia física, confíen en ello y recuérdenles a diario a su familia y amigos lo importante que son en sus vidas.

LO QUE HABLA DE UN LUGAR, ES SU GENTE.

Cada vez confirmo mas de que lo mas enriquecedor de cada lugar, no son ni los monumentos de las ciudades, ni la naturaleza exótica de alrededores. Es su gente. Todas y cada una de las personas que estuvieron conmigo ayer fueron la mejor muestra de lo que es Australia y lo mágico de este lugar.

Los rincones de mundo, los hacemos las personas que vivimos en ellos y hoy mas que nunca compruebo que este país es grandioso en su totalidad. Ante el llanto, la risa, el miedo, el dolor, la solidaridad no hay barreras idiomáticas. No era necesario ningún tipo de traducción para que los que estaban conmigo vieran como me sentía, ni yo necesitaba mucho para darme cuenta que una mirada o un apretón de manos eran gestos para querer que mejore. Todo eso habla de nuestra humanidad, sin importar en que lugar del globo nacimos.

NUESTRAS VERDADERAS HERRAMIENTAS.

Nada nos pone mas a prueba de nuestras propias capacidades que las situaciones extremas.

Como había mencionado anteriormente, todo el día me había sentido mal porque una persona que ni siquiera conocía y que dudo vuelva a ver alguna vez en la vida, me hizo sentir que no contaba con la experiencia necesaria para un puesto laboral. Sea como sea, lo peor de todo, es que lo creí. Lo tome y mi hígado pobre… no lo pudo ni digerir.

Todo eso me llevó a plantearme para que realmente era buena, para que si tenía capacidad.

A la noche, cuando volví al hostel me di cuenta que mi capacidad estaba principalmente en mi poder de comunicación.

No les puedo explicar lo complicado que resulta, ante una situación de tanta tensión, tener que explicarle a cada uno que te pregunta que te pasa, todo lo que sentís en otro idioma. Nuestro cerebro es realmente algo increíble, porque no se como lo hice, pero lo logre. Supere la prueba de estar en esta isla lejana, ir a un hospital de Australia, hablar con los médicos y volver sin dolor.

Puede que como a mi ayer, muchas veces nos encontremos con personas que a lo largo de la vida, nos hagan dudar de nuestras propias capacidades, pero confíen en ustedes mismos siempre, porque es precisamente en las situaciones mas extremas que imaginen, donde no se de donde, ni como, pero van a darse cuenta que contaban con mas herramientas de las que realmente creían y quizás sean hasta ellas, las que les den la pista de por donde comenzar a buscar lo que realmente los lleve a la felicidad.

En fin, hoy estoy muy bien. Comiendo muchas frutas, tomando mucha agua. Escribiendo, que es lo que amo y tomando tecitos mientras disfruto de este hermoso lugar donde no se todavía como fui a caer, pero claramente tenía mas de una lección de vida para mi.

Cuiden esos hígados y abrácense más.

Buen finde para todos!

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